viernes, 17 de enero de 2020

Memoria agradecida 2019

Les damos la bienvenida al 2020, pero antes  no podemos dejar de agradecer la entrega, colaboración, servicio, participación, iniciativa, creatividad evangélica y  pasión por Jesús y el Reino de Dios.
Gracias a los educadores, estudiantes, apoderados, religiosas por hacer vida el Proyecto Educativo de la Compañía de María, legado de Santa Juana de Lestonnac.
Todo lo vivido en el 2019,  lo ofrecemos al Buen Dios de la Vida, para que fructifique en obras de justicia, aportando a la construcción de un país más digno y fraterno.
Con esperanza y compromiso miramos el 2020.








Entrega de recicladores, donación del CEPA

Octubre


Día de la Solidaridad. 14 de agosto 2019

Trabajos de Mejoramiento de Viviendas, Renca 2019












miércoles, 30 de octubre de 2019

¿ El Chile que soñamos?

Me preguntan por el país que sueño o que deseo. Y debo decir que mi deseo es que en Chile el hombre y la mujer sean respetados. El ser humano es lo más hermoso que Dios ha hecho. El ser humano es “imagen y semejanza” de Dios. Quiero que en mi patria desde que el ser humano es concebido en el vientre de una mujer, hasta que llega a la ancianidad, sea respetado y valorado. De cualquier condición social, de cualquier pensamiento político, de cualquier credo religioso, todos merecen nuestro respeto.
Quiero que en mi país todos vivan con dignidad. La lucha contra la miseria es una tarea de la cual nadie puede sentirse excluido. Quiero que en Chile no haya más miseria para los pobres. Que cada niño tenga una escuela donde estudiar. Que los enfermos puedan acceder fácilmente a la salud. Que cada jefe de hogar tenga un trabajo estable y que le permita alimentar a su familia. Y que cada familia pueda habitar en una casa digna donde pueda reunirse a comer, a jugar, y a amarse entrañablemente.
Quiero un país donde reine la solidaridad. Muchas veces ante las distintas catástrofes que el país ha debido enfrentar, se ha demostrado la generosidad y la nobleza de nuestro pueblo. No es necesario que los terremotos solamente vengan a unir a los chilenos. Creo que quienes poseen más riquezas deben apoyar y ayudar a quienes menos poseen. Creo que los más fuertes no pueden desentenderse de los más débiles. Y que los sabios deben responsabilizarse de los que permanecen en la ignorancia. La solidaridad es un imperativo urgente para nosotros. Chile debe desterrar los egoísmos y ambiciones para convertirse en una patria solidaria.

Quiero un país donde se pueda vivir el amor. ¡Esto es fundamental! Nada sacamos con mejorar los índices económicos o con levantar grandes industrias y edificios, si no crecemos en nuestra capacidad de amar. Los jóvenes no nos perdonarían esa falta. Pido y ruego que se escuche a los jóvenes y se les responda como ellos merecen. La juventud es nuestra fuerza más hermosa. Ellos tienen el derecho de ser amados. Y tienen la responsabilidad de aprender a amar de modo limpio y abierto. Pido y ruego que la sociedad entera ponga su atención en los jóvenes, pero de un modo especial eso se lo pido y ruego a las familias: ¡No abandonen a los jóvenes! ¡Escúchenlos, miren sus virtudes antes que sus defectos, muéstrenles con sus testimonios un estilo de vivir entusiasmante!

Y por último, quiero para mi patria lo más sagrado que yo puedo decir: que vuelva su mirada al Señor. Un país fraterno sólo es posible cuando se reconoce la paternidad bondadosa de nuestro Dios. He dedicado mi vida a esta tarea: que los hombres y mujeres de mi tierra conozcan al Dios vivo y verdadero, que se dejen amar por El y que lo amen con todo el corazón. Quiero que mi patria escuche la Buena Noticia del Evangelio de Jesucristo, que tanto consuelo trae para todos.
Este es mi sueño para Chile y creo que con la ayuda de María, ese sueño es posible convertirlo en realidad.
RAÚL CARDENAL SILVA HENRÍQUEZ
Santiago, 19 de noviembre de 1991


                                                                                                ¿Cuál es tu sueño para Chile?




domingo, 25 de agosto de 2019

Servicio Solidario Renca 2019

El miércoles 21   y jueves 22 de agosto, el nivel de III° Medios, junto a educadores, apoderados y ex alumnos participaron en la experiencia de servicio solidario en la comuna de Renca.  Diez fueron las familias que recibieron a los jóvenes voluntarios que en dos días hicieron reparaciones de sus viviendas, compartieron la vida y aportaron a la construcción más justo y humano.
Agradecemos  todas las acciones sinérgicas y  de comunión que permiten que  este servicio se pueda realizar: a Claudia Méndez y su equipo (HC), Mauricio Soto ( fundación  Niños de la Calle de Renca), al Padre Cristián,  Párroco de María Misionera de Renca y por sobre todo al colegio  representado en un equipo de educadores que acompañan cada cuadrilla, en especial a los tres profesores Jefes que animan este este servicio en sus cursos: Ana Theiler, Jaime Compa y Rodrigo Palazuelos. Gracias a los educadores que nos acompañaron: Ana Luz Jorratt, Cecilia Godoy, Natalie Sáez,  Macarena Zamora y Karim Murra. Gracias a Diego, auxiliar que nos apoyó en la parte eléctrica.

Agradecemos a los apoderados que  nos acompañaron y estuvieron en las cuadrillas a full junto a los jóvenes: Macarena Carvallo, Jean Louis Raucout  y Marianela Martínez.
Agradecemos en forma especial el apoyo logístico de  Francisco Crocco ( Constructora Fiisvac) quien gestionó la compra de materiales y la distribución casa por casa en la comuna de Renca, en forma personal.
Gracias a los ex alumnos que nos apoyaron: Mallen Gajardo, Vicente Acevedo, Sebastian Schnettler, Jose Manuel... 
Gracias a todos los  jóvenes de III° Medio que se comprometieron en este servicio solidario. Esperamos que cada acción, momento  y personas conocidas  hayan tocado el corazón y nos impulsen a trabajar  por un mundo más justo, más humano, más fraterno.

Seguiremos adelante en nuestra misión de formar en el servicio como parte esencial de nuestra vida, pero también apoyando el Comedor de Renca y las acciones en potencien la justicia y la solidaridad.
Gracias a todos y sigamos adelante.